Por Alejandro López Munguía
El pasado día 16 de enero, rindió protesta como líder de la corriente Nueva Izquierda, el Legislador local panista, Raúl Romero Chel, siendo Jesús Zambrano, líder del Sol Azteca a nivel nacional quien avaló tal barbaridad. De las cosas más antinaturales que se han visto en la política yucateca, ésta es la más aberrante. ¿Cómo puede un político de derecha, ser el líder de una corriente de izquierda, si son totalmente opuestos?.
Habría que explicarle al Diputado Raúl Romero Chel que la política no significa ser un “borrego”. Explicarle detenidamente, que en la política, la dignidad es una de las virtudes más importantes que debe tener un demócrata. Y es que, me queda claro que el tipo solo “cumplió órdenes”. A él solo le tocó responder “sí señor”.
¿Acaso no sabe Raúl Romero Chel lo que significa ser panista?. El tipo debe ser expulsado de inmediato del PAN.
Un político con principios, con valores, con ideología, no se prestaría a una “barrabasada” como ésta. No hay justificación que valga. Lo congruente es que la hubiera liderado un perredista con militancia probada, ¡pero un panista!.
Evidentemente Jesús Zambrano cedió ante la petición de un poderoso político panista. Esto nos demuestra la clase de político que es, tan capaz de “vender a su partido a cualquier precio”.
En el evento de consumación, no hubo perredistas, salvo Jesús Zambrano; hubo mucho panista, pero nunca “más de 4 mil personas” como dice el boletín. Allá habían cerca de 400 personas. Eso es lo que se aprecia en las fotografías.

No estuvo presente el diputado local del PRD, Eduardo Sobrino; tampoco el presidente estatal, ni el líder moral, Alejandro Cuevas. Conocidos enemigos de los “Chuchos”. La negra historia entre ambos bandos se agudiza con el paso del tiempo. ¿Cómo puede el líder nacional ignorar al líder estatal?. Esto solo pasa en un partido a punto de desaparecer, que ahora es aliado de los Alitos Moreno y compañía.
Por lo visto, Yucatán sigue siendo usado por algunos encumbrados como un “laboratorio político”. ¡Hallase visto semejante aberración política!. Creerán que los ciudadanos no se dan cuenta y son unos imbéciles tarados que no razonan. Ajá.